Explicación

Poco a poco iré agregando los retratos de los personajes. Sólo espero las vacaciones y verán las maravillas que haré :3

Gracias por su atención. Att. Lunir

-Trabajando en "Amethyst: Melany"-
-Actualizado: "Mis obras"-

martes, diciembre 14, 2010

Ignorancia: Cheshire



     Nombre: “Cheshire”
     Edad: ¿¿??
     Canción: The Other Side – From First to Last
  
Enigmáticos imágenes se encontraban en mis revueltos recuerdos, perdí la identidad aquel día que no sé como explicar. Volteé a diestra y siniestra. Era la única persona fuera de casa en ese momento, a juzgar por la luna era ya la madrugada y yo, tirada en el pasto que envolvía mi desnudo cuerpo no sabía que hacer. Me levanté con gran dificultad intentando vislumbrar alguna memoria, lo que fuera, nada salía de mi mente.

Toqué mi materia de manera lenta, vagamente sabía que era yo una mujer, una chica… pero con nombre irreconocible. Mi cuerpo comenzó a caminar lentamente a la ventana de la casa  próxima, me asomé y ni un alma parecía vagar en la sala, con gran agilidad escalé para echar un vistazo en los dormitorios de la planta alta: nada había, únicamente un olor fétido que infiltraba mis fosas nasales.

        Meow… – pronuncié lentamente rompiendo uno de los vidrios con mi puño, avanzando sutilmente, procurando no crear la ni la mínima acústica.

El aura oscura de la casa dominaba el sentido de mi vista, decidí guiarme más por el instinto llegando a un enorme armario. Sonreí esculcando las pertenencias, increíblemente todas ellas parecían quedarme a la perfección, empezando por colocarme la ropa interior y escogiendo el atuendo que llevaría.

        Nya… – susurré tallándome un ojo con el puño, saqué una falda extremadamente corta con un patrón cuadriculado de color negro con rojo, una sudadera gigantesca color negro que llevaba una capucha con unas orejas de neko color rojo.

Me quedé quieta, ¿Ahora qué haría? No se me ocurría como descubrir mi verdadera identidad. Sentada observando la luna comenzaba a reír, imaginando que yo podría estar ahí un día, sería divertido subirme con la liana de estrellas, cabalgar los desiertos azulados y llegar al castillo lunar, probablemente ahí pertenecía mi cuerpo, mi alma, mi materia, mi esencia. Un gran escándalo me sacó de mi profundo pensamiento, me asomé rápidamente y ahí estaban, un grupo de muchachos que iban divirtiéndose con unas chicas. Caminaban de forma presuntuoso, con bebidas en mano y caras sonrojadas… Algo estaba mal en ellos, no es que me importaran mucho, uno de ellos es el que llamó mi particular atención, de cabello negro y alborotado, cuerpo formado, y el que podría presumir de estar más intoxicado.

        ¡Vamos Bou! – gritaban todos mientras que se detenían y aquél se empezaba a empinar la bebida.

        Meow… - pronuncié lentamente saliendo de mi escondite dejando la vista en él, me interesaba, tenía el presentimiento de que él sabía quien era yo… Una gran, gran, sonrisa se iluminó en mi rostro.

El tiempo pasó, aprendí el comportamiento normal de las personas viendo desde mi pequeño cuarto, caminar correctamente, hablar correctamente, ser correctamente. Cada día practicaba en frente del espejo, nada de eso me hacía feliz, nada de eso me satisfacía, pero lo aprendería con tal de conocer al chico Bou. Con una sonrisa en el rostro salí en mi primer día a la calle.

Paseaba por el pequeño pueblo mientras que las señoras hablaban mal de mi vestuario, las chicas me veían y me envidiaban, los muchachos… bueno, era bastante lógica la respuesta de su parte. Pero ninguno de ellos me importaba, quería saber donde estaba él. Lo encontré.

Me acerqué al chico que yacía sentado fuera del hospital de enfermos, me agaché y le ronronee.

        ¿Qué haces? – preguntó un poco disgustado, notando como cada vez me acercaba más a él.

        Meow – repetía yo mientras que le empezaba a lamer un poco la mejilla.

        Bueno, sé que mi atractivo te debe llamar la atención, pero no es para que te pongas así, me podrías invitar a salir y ya.

        No, no es tu atractivo, me encanta como hueles… me recuerda a mis viajes en un país lejano, diferente, a este. Cada que te adentrabas en el cuarto de la reina tenía este olor a… oscuridad.

        Pues, eso no me halaga, con permiso.

        Bou, algo en ti tienes, gustaría yo de decir que sólo oscuridad es, ¿Sabrás que será? Descubrir tendrás que, con ayuda del gato de Cheshire lo encontrarás.

        ¿Encontrar qué?

        ¿El qué de qué?

        ¿Qué?

        ¿El qué de qué con qué?

        No tengo porque estarte soportando… Hasta pronto.

        Lo intentas, sé que lo intentas… ven y da un vistazo al otro lado… no te dejaré ir sin una respuesta. – sonreí, se detuvo él por un momento, pero siguió su camino. – Hasta pronto.

Me fui contenta, le había caído bien, lo sentí, ahora sólo faltaba adentrarme más en su sentir, pronto descubriré porque huele así, será divertido estar aquí…